sábado, 13 de abril de 2013

REBROTAMOS A DIARIO


Dormir es un ejercicio necesario
Sin ser médico ni fisiólogo, entiendo que las actividades metabólicas del cuerpo se ajustan al ejercicio del descanso corporal. Este descanso le permite al cuerpo recobrar fuerzas para una nueva jornada, y sin este descanso, seguramente no tendríamos el mismo desempeño día a día (se dice que una persona puede vivir sin dormir unos pocos días únicamente, máximo 10).
Lo recomendable es dormir 8 horas durante la noche, pero esta recomendación, como muchas en la vida, no siempre se la puede seguir. Estas horas de descanso van variando en función de la etapa física y emocional que se esté pasando, y en muchas circunstancias se ve disminuida ante situaciones fuera de lo normal (estres, trabajo, problemas físicos/emocionales).
Independiente de esta variación en el número de horas de descanso diario, el efecto descanso luego del sueño sirve para iniciar un nuevo día renovado.
Pero la renovación no surte efecto, si solo se la dejamos a la parte física. Siempre debemos complementarla con una renovación de carácter espiritual, más allá de una renovación podría creer que lo que día a día debemos hacer es re-brotarnos personalmente. Como esas plantas perennes, que día a día renuevan sus brotes y hojas, para dejar secar aquellas que cumplieron su ciclo y estan marchitas, por unos brotes y hojas nuevas, siempre verdes, que le permitan a la planta seguir con sus actividades fisiológicas.
Rebrotemos día a día, encontremos esa razón para dejar caer nuestras hojas secas todos los días, y fertilicémonos para que cada día formemos nuevos brotes y hojas.